TRATAMIENTOS ACTUALES PARA LA SOBREMORDIDA

ORTODONCIA TRADICIONAL

La ortodoncia tradicional es la forma “aceptada” de alinear los dientes, sin embargo tratar de reparar problemas estructurales en la cara sólo con braquets puede traer un daño permanente en la respiración y el desarrollo facial.

Sigue siendo común que los ortodoncistas remuevan dientes sanos cuando tratan un caso con apiñamiento dental, la meta de las extracciones es disminuir el tamaño del maxilar superior y su crecimiento normal, para que encaje con la mandíbula pequeña. Se necesita una cirugía para removerlos y un tratamiento de ortodoncia que dura por lo menos dos años y posteriormente al tratamiento se requerirá extraer las muelas del juicio que están impactadas por falta de espacio, además que probablemente afecten los resultados del tratamiento.

Restringir el crecimiento normal del maxilar empeora la respiración, el riesgo de apnea del sueño y tiene efectos negativos en la estética y el perfil facial.

GUARDAS

Las guardas se usan frecuentemente adicionales a la extracción dental cuando se intenta corregir una mala mordida. Estos artefactos están diseñados para aumentar el crecimiento de la mandíbula, empujando y manteniendo la mandíbula en una posición más adelantada.

La teoría es que al dislocar la articulación mandibular fuera de su cavidad, se incrementará el crecimiento mientras continúa desarrollándose, esto ayuda a aumentar el largo de la mandíbula e igualar el tamaño del maxilar.

Otra perspectiva es que la articulación mandibular encuentra una posición de nuevo funcionamiento en una posición adelantada, a pesar de los numerosos estudios para probar este éxito, no hay nada que sostenga esta forma de tratamiento.

CIRUGÍA MANDIBULAR TRADICIONAL

La cirugía mandibular corrige la mandíbula pequeña avanzándola por igual al maxilar superior.

El procedimiento se reserva para pacientes con un desarrollo facial terminado, por lo menos un año de ortodoncia es necesaria antes de la cirugía, para mover los dientes a una posición que permita una alineación predecible de los maxilares.

Pequeños tornillos y placas de titanio se utilizan para mantener estable a la mandíbula mientras sana y requiere de un segundo procedimiento donde se retiran.

La cirugía mandibular tiene límites en cuanto a la cantidad de avance que puede lograr.